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Tréboles!

Oración a San Patricio

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Entendida como una de las oraciones más antiguas de la religión cristiana, la Coraza de San Patricio es una plegaria utilizada para pedir protección contra peligros físicos y espirituales.

     Según algunos especialistas en misticismo, recitar la Coraza de San Patricio también sirve para alejar las malas energías y reconforta al creyente, recordándole que cuenta con la gracia divina.

     Aunque se trata de un rezo extenso, los fervientes seguidores sugieren que si sólo se recita al menos un extracto de ella, la protección, en los momentos difíciles o de mayor necesidad también se recibe.

     Según cuenta la historia, la oración fue creada por San Patricio, un misionero británico nacido después de Cristo y su gran labor evangelizadora en Irlanda, territorio del cual es Santo Patrono. Otras historias, asociadas a la creación de la Coraza de San Patricio, señala que el santo cristiano recibió la inspiración divina para componer la plegaria, mientras escapaba de individuos que procuraban su muerte.

    De allí, surge que luego de recitar la oración, San Patricio y sus seguidores, lograron salvarse eludiendo a sus perseguidores. Algunos dicen que se volvieron invisibles o se transformaron en una manada de ciervos.

    Desde entonces, la Coraza de San Patricio fue transmitida de forma oral entre los creyentes hasta convertirse en una eficaz herramienta en la lucha contra el mal.

     A continuación te invitamos a que conozcas una de las versiones más conocidas de la Coraza de San Patricio:

La Coraza de San Patricio

st patrick vitreaux

Me levanto hoy por medio de la poderosa fuerza, la invocación de la Santísima Trinidad, por medio de la Fe en sus Tres Personas, por medio de la confesión de la Unidad del Creador del Universo.

Me levanto hoy, por medio de la fuerza del nacimiento de Cristo y su bautismo, por medio de la fuerza de su crucifixión y de su sepulcro, por medio de la fuerza de su resurrección y su asunción, por medio de la fuerza de su descenso para juzgar el mal.

Me levanto hoy por medio de la fuerza del amor de querubines, en obediencia de los ángeles, en servicio de arcángeles, en la esperanza que la resurrección encuentra recompensa, en las oraciones de los patriarcas, en las palabras de los profetas, en las prédicas de los Apóstoles, en la inocencia de las Santas Vírgenes, en las obras de todos los hombres de bien.

Me levanto hoy por medio del poder del cielo: luz del sol, esplendor del fuego, rapidez del rayo, ligereza del viento, profundidad de los mares, estabilidad de la tierra, firmeza de la roca.

Me levanto hoy por medio de la fuerza de Dios que me conduce: Poder de Dios que me sostiene, Sabiduría de Dios que me guía, Mirada de Dios que me vigila, Oído de Dios que me escucha, Palabra de Dios que habla por mí, Mano de Dios que me guarda, Sendero de Dios tendido frente a mí, Escudo de Dios que me protege, Legiones de Dios para salvarme de trampas del demonio, de tentaciones de vicios, de cualquiera que me desee mal, lejanos y cercanos, solos o en multitud.

Yo invoco este día todos estos poderes entre mí y el maligno, contra despiadados poderes que se opongan a mi cuerpo y alma, contra conjuros de falsos profetas, contra las leyes negras de los paganos, contra las falsas leyes de los herejes, contra las obras y astucia de la idolatría, contra los encantamientos de brujas, forjas y hechiceros, contra cualquier conocimiento corruptor del cuerpo y del alma.

Cristo, sé mi escudo hoy, contra venenos, contra quemaduras, contra sofocación, contra heridas, de tal forma que pueda yo recibir recompensa en abundancia.

Cristo conmigo, Cristo delante mí, Cristo detrás de mí, Cristo dentro de mí, Cristo bajo mí, Cristo sobre mí, Cristo a mi derecha, Cristo a mi izquierda, Cristo cuando me acuesto, Cristo cuando me siento, Cristo cuando me levanto, Cristo en la anchura, Cristo en la longitud, Cristo en la altura, Cristo en el corazón de todo hombre que piensa en mí, Cristo en la boca de todo hombre que hable de mí, Cristo en los ojos de todos los que me ven, Cristo en los oídos de todos los que me escuchan.

Me levanto hoy por medio de la poderosa fuerza, la invocación de la Santísima Trinidad, por medio de la Fe en sus Tres Personas, por medio de la confesión de la Unidad del Creador del Universo.

🙏 Amén 🙏